El Estadio nació ante la necesidad de contar con espacios adecuados para la práctica deportiva en las instalaciones de la recién inaugurada Ciudad Universitaria. Cuando la Rectoría aprueba la construcción de un estadio, el proyecto arquitectónico se puso en manos de los arquitectos Augusto Pérez Palacios, Rául Salinas Moro y Jorge Bravo Jiménez, asesorados por el entrenador Roberto Tapatío Méndezy Jorge Molina Celis.
El 29 de noviembre de 1952, después de muchos meses de trabajo, se inaugura oficialmente el Estadio Universitario de CU. En su apertura se llevó a cabo la versión número XXII del clásico entre el Politécnico y la Universidad, en un día glorioso para los colores azul y oro, ya que el equipo del Pedregal de San Ángel se sobrepuso a un marcador adverso de 19-14 frente a los Burros Blancos, para obtener una victoria de 20- 19. Esta era la victoria 15 de la UNAM en los tradicionales choques estudiantiles.
Fue la Sede de la Ceremonia de Apertura y de Clausura de los XIX Juegos Olímpicos de 1968. Desde esa fecha cambió su nombre a Estadio Olímpico Universitario México 68. También ha sido sede de los Mundiales de Futbol México 1970 y 1986.
ACCESO
El Estadio cuenta con 42 túneles de acceso, en un lapso máximo de 20 minutos queda desalojado completamente. El estacionamiento que circunda el estadio se divide en ocho zonas, con capacidad para 5,782 automóviles. El anillo de circulación se conecta por el este con la Avenida de los Insurgentes, por el noreste con la Avenida Universidad, por el norte con la Avenida Revolución y San Jerónimo, y por el sur con el Anillo Periférico y la Calzada de Tlalpan
DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO
El Estadio Olímpico tiene capacidad para alojar a 56,800 personas sentadas. La planta es en forma de ovoide, inscrita en una circunferencia de 125 metros de radio, el aspecto que presenta es del cráter de un volcán. La topografía del terreno fue aprovechada en el proyecto, la cancha está en un nivel más bajo que el piso del acceso, por esto, desde el exterior el estadio nos parece más bajo de lo que en realidad es. La construcción se realizó casi en su totalidad con base en mampostería de roca volcánica, aprovechando el material de la zona, el Pedregal de San Angel quedó cubierto de lava volcánica durante la erupción del Xitle, en la sierra del Ajusco, el año 450 a.C. Se utilizó concreto armado en la parte frontal del Estadio, así como en El Palomar ,la construcción que se encuentra sobre las tribunas del lado poniente del estadio, ahí se ubican los controles del tablero electrónico, los palcos de radio, televisión y prensa. Mediante un corredor privado y un elevador, El Palomar está conectado con el palco de honor del primer piso, en donde están los bellos murales de Diego Rivera. Hay dos sobre el muro divisorio del vestíbulo y la sala de estar y otro llamado La universidad, la familia mexicana, la paz y la juventud deportista en la fachada oriente del estadio.
ILUMINACIÓN
En los encuentros nocturnos se cuenta con cuatro torres de alumbrado de 45 metros de altura con 1670 lámparas incandescentes de cuarzo-yodo de 2,000 vatios cada una. Con el 75% del alumbrado en funcionamiento, todo el estadio se ilumina satisfactoriamente. Cada torre de alumbrado tiene una subestación eléctrica, aunque son 13 las subestaciones instaladas en el coso universitario, garantizando así que nunca se quede sin energía eléctrica y convirtiéndolo en uno de los estadios mejor alumbrados de todo el país.
TABLERO
El tablero marcador ocupa una estructura cóncava y rectangular de concreto de 30.12 metros de largo, 8.10 de alto y 3.20 de fondo, sostenida por cinco apoyos de base rectangular de 1.50 por 0.60 y de 8 metros de alto. El día de hoy, es ahí donde podemos ver imágenes de los jugadores, repeticiones instantaneas, videos y hasta la letra del Himno Universitario. Detrás del tablero está el bastidor de control, un cerebro electromecánico compuesto por un motor eléctrico, una subestación de energía, 514 módulos de lámparas y los transformadores y rectificadores necesarios. El tablero se maneja a control remoto desde El Palomar, utilizando para ello computadoras. Sobre la estructura del tablero marcador general se levantan tres asta banderas, de 12 metros de alto la central y de 10 metros las de los extremos. En éstas se izaron tres banderas: la de México, la del Comité Olímpico Internacional y la de la ciudad de México, en la inauguración de los XIX Juegos Olímpicos México 68.
PISTA DE ATLETISMO
El Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria fue el primero en todo el país en contar con una pista fabricada con una base de material sintético llamado Tartán, material polímero de 25 mm. de espesor, compuesto por una resina -también sintética- que forma una superficie antiderrapante, resistente y apropiada para cualquier competencia bajo cualquier condición climática. Esto lo convierte en un lugar ideal para la práctica del atletismo. La pista tiene una planta ovoide con una circunferencia interior de 400 metros y un perímetro básico formado por dos rectas de 80.62 metros y dos curvas de 119.38 metros. La pista tiene ocho carriles de 1.25 metros de ancho y la recta, situada al frente de las tribunas del lado poniente, se prolonga en ambos extremos para permitir las pruebas de 100 metros planos, y 100 y 110 con obstáculos; fuera de la curva norte se encuentra la fosa para las carreras de persecusión (steeplechase). El Estadio también cuenta con las áreas reglamentarias para las pruebas de salto de altura, garrocha o pértiga, longitud, triple, lanzamiento de bala, disco, jabalina y martillo. En el Estadio se han impuesto marcas mundiales y olímpicas de atletismo, como el salto de longitud de Bob Beamon de 8.90 metros en los Juegos Olímpicos de 1968. Beamon, en esa ocasión, sorprendió al mundo pues en su salto, parecía volar. Muchos dijeron que se debió a la altura sobre el nivel del mar de la ciudad de México, otros atribuyeron el gran salto al aire, que dijeron estaba a favor del atleta en esos momentos. Esta marca permaneció durante muchos años y ya fue rota con un salto cercano a los nueve metros.